Hace mucho tiempo, en 1942 un niño de 11 años cuyo nombre era desconocido ideo una forma para poder escapar de un país en guerra lleno de racistas y radicales que mataban a los que no tuvieran la misma ideología que ellos.
El niño tenia el pelo tan amarillo como un narciso, estaba muy delgado y tenia los ojos marrones.
Por desgracia, el estaba solo, su padre fué enviado a la guerra y su madre murió hace unos años, así que tenia que buscarse la vida como pudiera.
Un día, decidió huir de su país y marcharse a un lugar donde pudiese comenzar una nueva etapa en su vida por que a pesar de su temprana edad, al haber vivido la muerte de su madre, encontrarse solo y vivir rodeado de una sociedad racista y conflictiva hizo que madurara mental mente.
A la noche vio en un articulo de un periódico el cual decía que las estaciones de tren eran las únicas formas de salir del país y que en pocos días las lineas ferroviarias serian cerradas, el se acostó y al día siguiente decidió marcharse, preparo una bolsa con todas sus pertenencias y se dirigió hacia la estación.
Allí, intento pasar una y otra vez pero los guardias al ser un menor y no ir acompañado de ningún adulto no le dejaron montarse en el tren.
Al ver como una y otra vez le impedían que se montase, una anciana que iba sola llamo a el niño y le pregunto que le sucedía y por que quería abandonar el país. Al contárselo todo, la anciana decidió llevárselo a un país del oriente al que se dirigía ella el cual era muy pacifico y siempre respetaban a los demás así que se montaron y cogieron asiento.
el niño agradeció su hospitalidad y frente a un paisaje nevado con unas montañas de fondo el niño al fin le sonriera al destino sabiendo que una nueva etapa en su vida estaba por comenzar.